
Artista romántico y sensual, de miradas dulces pero secretas, un compositor que transmite pasión a través del juego de palabras que evoca en cada una de sus obras, que en el fondo no dejan de ser experiencias vividas por todos, convertidas en música para sentir y seducir. De ahí nacen Siete y Mi, sus dos perfumes, que son una combinación de un juego musical y un juego de seducción con firma propia.
Siete es una fragancia que tiene una salida fresca y aromática, a base de bergamota y nuez moscada, que da paso a un corazón que combina el clasicismo de la lavanda con la modernidad del ozono, su fondo sensual esta compuesto por notas de vetiver, madera de cedro y vainilla.
Su otra fragancia, Mi, despierta los sentidos a través del estimulante frescor de un autentico cóctel de cítricos: naranja, limón, bergamota y mandarina; un fascinante paseo entre flores, con la caricia de la lavanda y el juego exótico del cardamomo; todo ello para culminar, finalmente, con su fondo, que nos adentra en un terreno de calidez y sensualidad, sensaciones que aporta la combinación de madera y almizcle.

Dos fragancias, las de Alejandro Sanz, que son un autentico sello de identidad, una composición propia, un simbolo de autenticidad. Dos fragancias que representan sus virtudes, su espiritu, su realidad y, sobre todo, su personal seducción que todo lo impregna.